La importancia de los “NO” para tener un año muy feliz.
- Denia Agalianu

- 20 ene
- 4 Min. de lectura
Desde muy chiquita escuché que la carrera se construye con muchos sí pero se mantiene con muchos no. Eso lo aprendí en mi tierra Grecia y mi familia siempre me lo recordaba de distintas maneras.
Durante años escuché frases sobre la importancia de poner límites.
Y aunque hoy suene casi a cliché la verdad es que poner límites es esencial, lo que no se dice tanto es que en la vida real hacerlo es profundamente difícil..
Decir que no no siempre se siente como un simple rechazo a una situación, muchas veces se siente como si le estuvieras diciendo que no a una persona, o peor aún como si estuvieras siendo desagradecido por no aprovechar una oportunidad que se te ofrece sabiendo que para otros eso sería un privilegio.
Entonces aparece la culpa. El miedo a ser egoísta. Y terminas traicionándote a ti mismo diciendo que sí a algo que no representa tus valores, que no te representa a ti, que no te gusta y no te hace feliz.
Me tomó muchos años entender que no tiene nada de malo decir que no.
No se trata de los demás.
¡Se trata de ti!
Durante gran parte de mi vida después de haber luchado tanto para lograr mis sueños olvidé que también tenía derecho a decir que no
Creí que solo a través de los sí iba a crecer y ser feliz
Hasta que llegó un punto en el que ya no me sentía plena, estaba triste, constantemente insatisfecha, desconectada de mí y de mi cuerpo.
Y como consecuencia llegó la enfermedad.
Porque el cuerpo somatiza todo lo que no se expresa
Todo lo que se ignora, todo lo que se calla.
Durante mucho tiempo pensé que mi cuerpo me había fallado. Pero no, mi cuerpo fue el primero en decirme “NO” que algo NO estaba bien.
Fueron más de 4 años tratando de entender qué me sentía así. ¿Preguntándome por qué a mí?
Pasé del victimismo a la reconstrucción, por cambiar absolutamente todo.
Mi alimentación, mi relación con la comida, salud hormonal, el ejercicio, la hidratación, el descanso, el sueño, las hormonas, la energía femenina, mis relaciones familiares y en general.
Fue un trabajo muy duro.Un trabajo de años.
Muchas veces estuve a punto de rendirme y gracias a Dios no lo hice.
Con el tiempo entendí algo fundamental.
Todos esos NO que aprendí a decir me trajeron hasta aquí hoy. A estar mejor física, mental y espiritualmente.
Primero aprendí a decir no a todo lo que no me hacía bien. Hábitos, alimentos, pensamientos y creencias.
Luego a personas que no me hacían bien.
Y después con mucha más madurez entendí que también tenía que hacerlo en mi trabajo.
No podía seguir normalizando llorar cada noche por tanto estrés. Eso no era ni será normal jamás.
Hoy que aprendí a decir que no me encuentro sonriendo, riéndome a carcajadas haciendo lo que amo después de muchos años, re conectándome con lo que me enamoró de esta profesión.
Y lo más hermoso es que hoy entiendo que mi trabajo puede ser así, darme risas y paz en lugar de estrés.
Incluso en la alimentación cambió mi mirada.
Antes me quejaba por qué yo no puedo comer algo. Hoy agradezco que mi cuerpo me haya mostrado qué alimentos eran tóxicos para mí.
Mi piel y mi cuerpo me lo gritaba por años y yo solo tapaba los síntomas.
¡Y ahora lo escucho! Lo respeto!
Este camino no es corto. Es largo…
¡Pero es profundamente transformador!
Ojalá este texto te ayude a reflexionar sobre todos los sí que has dicho últimamente
Incluso los pequeños.
Salir a un café que no deseas.
Aceptar un proyecto que sabes que te va a estresar más de lo que te va a aportar.
A veces la vida te obliga a escoger
Y no siempre el camino correcto es el más fácil.
No siempre es el que mejor paga.
Pero si es el que tu intuición te susurra, seguramente es el correcto para ti.
Por eso es tan importante saber cuáles son tus valores:
¿Cuáles son tus prioridades?
¿Qué te hace feliz?
¿Qué quieres en tu vida?
Cuando entendí que mis valores eran la paz, el amor, la risa, aportar valor a los demás a través de mi experiencia todo cambió.
Fueron años muy difíciles, pero hoy agradezco cada momento que me llevó a aprender a decir que NO.
Un pequeño ejercicio para empezar el año:
Escribe en un papel tus tres prioridades más importantes hoy: ( hoy, porque cambiamos constantemente)
Escribe tres cosas o tres personas a las que solías decir que sí y que hoy sientes que comprometen tu salud tu paz o tu tranquilidad.
No necesitas actuar de inmediato, pero sí necesitas aceptarlo y sacarlo de adentro antes de que se convierta en ansiedad crónica o enfermedad .
Te deseo un 2026 muy muy feliz, lleno mucha salud, paz, y de muchos sí, que nazcan desde lo más profundo de tu corazón.
Y muchos más “no” dichos desde tu ser más sabio y tu intuición que no se equivoca.
Porque recuerda algo…
¡Cada vez que dices sí a algo, le dices no a algo más!

Nuevo look para un nuevo personaje que me da mucha alegría by Reneé Perez y make up by Valeria Zamora! 🤗🙏






Muchas gracias por las cosas que compartes en este espacio, en todas me Identifico mucho contigo. Fuerte abrazo Denia!